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Terra
La Coctelera

Delicioso

El amor es delicioso. Ahora escribo mientras me despierto dulcemente de un letargo de meses. Cada verso se entrelaza con el tiempo en una letanía que resbala por mi piel, que tan sólo se dignó a conocer paraísos comatosos, y que ahora ha raptado toda la luz de la atmósfera diáfana que se abre ante mí. Un sexo habita cada centímetro suyo, ¡es tan placentero y delicioso brindar al amor tan sabiamente macerado en la bodega más oculta de mi mente! Un amor forjado en ese árbol cuyas ramas se retuercen en filigranas fractales, maraña de libertades, odisea del concepto puro.

Estoy enamorada. Resulta curioso, ayer a las dos de la madrugada y aquejada de un insomnio en permanente mímesis con mis sombras, me puse a divagar sobre las diferentes expresiones para expresar esto en varios idiomas. Básicamente centré mis disquisiciones lingüísticas en las tres lenguas que surcan cotidianamente mi mente: inglés, francés y castellano. Y me entretuve con las enrvesadas fromas de la lengua inglesa a pesar de que vivo mi idilio más bien en otro idioma cuya belleza se me desvela día tras día hasta atraparme con su acento, con su canto de sirena tan sublime...

I am in love
... Estoy en amor, es más SOY en amor. Se podría abordar el análisis de esta expresión desde diversos ángulos . Por una parte, cuando el amor llega a tu vida toda tu percepción de la realidad se articula en torno a ese prisma, de modo que tu entorno, y por ende, tu acción, tu pensamiento, tu conciencia,... se ven drásticamente modificadas. Y así surgen emociones que aún se han ceñido a ningún vocablo, como el espíritu de delicioso abandono consciente que me embarga en estos momentos. Por otra parte estar en amor tiene un sentido filosófico inherente y cuyo significado se podría explicar ateniéndonos al hecho de que cuando estamos enamordos vivimos en la creencia del amor, una creencia idiopática e indisoluble que sustenta nuestra vida. No obstante , el amor actualmente se presenta ante mí más bien como una idea secundaria, un concepto extraordinario,... Desde luego, Ortega hubiera dado buena cuenta de este intrincado asunto.

Elucubraciones aparte, lo cierto es que el amor ha inundado mi vida. Ya siento no haber podido tratar de otros asuntos más trascendentes, pero es necesario entregarse de vez en cuando al acceso más sentimental de nuestro corazón, antes de que mañana me pregunte ¿Y esto lo he escrito yo?

Las Partículas elementales I

Ayer salimos como de costumbre por esta encantadora aunque en ocasiones
gris ciudad de provincias en la que vine al mundo. Lo de siempre, una
caña, echar unas risas y mucho rock n' roll. Seguimos el mismo
intinerario a modo de procesión pagana, los bares de siempre, nos hemos
acomodado en una rutina nocturna que nos proporciona cierta seguridad y
una extraña aunque excitante sensación de madurez. En los bares de
siempre las mismas caras: la pandilla de "emos", un par de góticos con
reminescencias victorianas, los "heavies", el grupito de treintañeros
que acechan a su presa mientras tararean canciones de Depeche Mode con
la jarra de Franziskaner en la mano, el camarero crápula cuyo hábitat
se ha acabado sido desplazado a unos baños polivalentes y abarrotados,
el punkie que se encarga de subir y bajar la persiana a altas horas de
la madrugada. Las mismas canciones, creando melodías costumbristas. Hoy
ponen aún más new wave que de costumbre.

Llegan las 2 y algo...Empiezan las conversaciones. Física cuántica,
positrones, neutrinos, quarks...También aparece por ahí el gato de
Schrödingen, la teoría de cuerdas, los agujeros negros. Con que once
dimensiones, ¿eh?Y otra vez el gato por aquí y por allá. Las
matemáticas son el elemento sistematizador más preciso que hemos
creado, son nuestra herramienta a la hora de interpretar y racionalizar
los fenómenos exteriores. Llega un momento en el que la descripción y
la pormenorización dentro de la materia llega a tocar el prinicpio
ontológico más elemental, el ser mismo, la esencia. Empieza a nublar mi
mente la angustia existencial. Nota mental: elucubrar acerca de la
naturaleza de la realidad.

Inicio una nueva conversación. Sobre literatura, Poe y Lovecraft. Más
tarde sale a relucir Las Partículas Elementales. Ciertamente la
dialéctica Apolo-Dionisios que encierra la novela me ha seducido por
completo y ha golpeado con crudeza mi sistema de creencias. Pues a
pesar de las coincidencias con la figura de Michel, Bruno ha conseguido
que me identifique con ciertas de sus fobias y filias, sus obsesiones,
reafirmando la eterna tensión que forja mi auténtica esencia. Desde
luego esta novela es un auténtico embite a lo políticamente correcto,
tan actual en esta sociedad aséptica dominada por la paulatina
desideologización social, que deja paso a un mudo donde la
contracultura ha venido a suplir el anterior esfuerzo de crear un pensamiento crítico...

La espera

Son las cinco y media. Llego a la plaza. Aún me queda media hora por delante para regodearme en la espera mientras me abandono a mi última lectura, Las Partículas elementales, de Michel Houllebecq. En mi banco un anciano sombrío con un folletín en la mano. A un lado, la churrería Hondarribi y tres chicas de unos trece años. Ríen, coquetean con la luz estival, van vestidas de rosa y blanco, poseen la encantadora belleza de las ninfas, piernas largas, delgadas y sin vello, el busto apenas levanta su camiseta. Están aún sumidas en ese vapor de esperanza que nos envuelve en esa edad, esa esperanza en el provenir, cuando aún ignoras muchos desengaños futuros, ahora tan sólo para mi pretéritas decepciones aunque tiernamente sentimentales. Leo, los recuerdos de adolescencia me abruman, la lectura y los sentimientos presentes, pasados, futuros, se agolpan en mis sienes, se entremezclan en una vorágine caleidoscópica con el relato de las vivencias de juventud de Bruno y Michel.

Me sumo en el eterno retorno. La sangre bulliente se agolpa en mi cara. Opto por darme un paseo. Me estoy enamorando de un desconocido. Más concretamente de un íncubo emcapuchado que se ha adentrado en mis circuitos infectándolo todo de ilusión. Es amable, culto, inteligente, ingenioso,...Y sobre todo, me ha descubierto una nueva dimensión del amor, el amor ahora es un pájaro poliédrico que se asoma a un desafío indescriptible para ambos.

Vuelvo al banco. Miro el reloj. Son las cinco y cincuenta y tres. Espero el encuentro con los ojos cerrados. Mi mano vomita exquisito almíbar sanguinolento sobre una elegante playa del Cantábrico.

China: instantáneas en el abismo

Hoy he estado viendo una exposición sobre fotografía China en la última década. En ella se puede apreciar la metamorfosis sufrida por China en estos últimos años Y su repercusión en un paisaje donde se mezclan reminiscencias maoístas con las huellas del más salvaje capitalismo impresas en el paisaje cotidiano de ciudades en la que se abre paso una nueva generación de chinos que está presenciando un crecimiento económico sin precedentes en la Historia y que se incorpora de pleno a la sociedad de consumo, dejando atrás modos de vida tradicinales. En esta encrucijada se encuentran millones de chinos, y esto supone a su vez un desafío global que exige avanzar hacia un nuevo modelo que opte por superar los clichés autoritarios del maoísmo y limitar los aspectos negativos que conlleva toda explosión económica de tal magnitud (degeneración de espacios naturales, aparición de desigualdades sociales, contaminación,....) en los que la exposición hace especial hincapié.

Casualmente hoy leía en El Mundo de Sofía el capítulo dedicado a Marx. Las contradicciones del capitalismo en el que vivimos inmersos: un desmesurado crecimiento empresarial no revierte en una mejor calidad de vida del proletariado, sino que el patrón imperante en la economía capitalista tiende a una concentración de la propiedad de los medios de producción, fenómeno que tiende a engrosar las filas de la clase trabajadora.

Sin embargo, a pesar de los aportes del socialismo a la política, la economía y la sociedad contemporánea, los regímenes comunistas han resultado ser un fiasco de base debido a que han obviado una parte esencial del ser humano: su inherente libertad interna. Por otra parte el liberalismo tiende a marginar ciertos derechos sociales que son una garantía esencial para alcanzar cierto grado de bienestar que permita la expansión y el desarrollo de nuestra libertad individual. Esta paradoja constituye para mí el gran problema de las sociedades actuales.

Inteligencia

La mayoría de mis experiencias personales durante la infancia están marcadas de forma directa o indirecta con la inteligencia. No tengo una mente genial, pero sí una inteligencia superior a la media, con una intuición brillante, que en muchas ocasiones me ha hecho conducir mi vida por senderos alejados de lo corriente para mi edad. Empecé a leer y a escribir muy pronto, en la escuela nunca tenía necesidad de estudiar, ni siquiera de hacer los deberes, era capaz de intuir muchos conceptos sin necesidad de explicaciones,...Desarrollé pronto la abstracción, y en consiguiente, veía mi ambición intelectual muy limitada por el ambiente, me sentía frustrada y hastiada, frecuentemente rechazada por mis compañeros,...la soledad de mi pensamiento era mi refugio.

Tener una inteligencia determinada ha marcado mi vida en muchos sentidos, ha conformado mi ser y mi filosofía, me ha acercado a algunas personas y me ha distanciado de otras;en definitiva, ha esculpido mi esencia. Pero conforme van pasando los años y voy madurando y viviendo experiencias nuevas, me siento más afortunada de inteligente, por lo que ello significa.

La inteligencia es la herramienta que comunica al sujeto con el medio y que le permite adaptarse a las modificaciones que él puedan surgir. Ésta es tan sólo una definición de las múltiples que se han dado y se siguen aportando con el fin de esclarecer esta propiedad del cerebro. Pero, sin duda alguna, una inteligencia superior te brinda un horizonte existencial más amplio, te permite captar matices que te ayudan a "marcar la diferencia".

Y precisamente en este sentido, la diferencia, las mentes más desarrolladas pueden ser discriminadas en base a una especie de "visión social" del ser humano en la que prima un igualitarismo sistemático: igualdad en dignidad, sí. Mas bien, no deja de ser cierto que un igualitarismo a rajatabla conlleva a la uniformización de la sociedad. Esta filosofía queda patente, por ejemplo, en nuestro sistema educativo. Pero no solamente en eso está presente esta tendecia. La eterna oposición "bondad-inteligencia", la carencia de inteligencia implica bondad, la inteligencia en demasía provoca repugnancia. Yo no soy "mala", no soy egoísta ( en el sentido socialmente aceptado y de valor peyorativo) por atreverme a "marcar la diferencia".

Esto en mi caso además se vé incrementado dado que soy mujer, y la agresividad, que no la violencia, es un concepto intrínseco al ser humano que si se extrapola al campo intelectual resulta deleznable a la gran mayoría de mujeres, que apuestas por la cooperación también en el campo académico, frente a la concepción del individuo como núcleo de la acción, predominante en el pensamiento masculino. En este aspecto, tengo tendencia al individualismo, prefiero trabajar sola y encargarme de supervisarcada paso del proyecto. Puede ser que esto se deba también a que soy una persona muy metódica, que siempre está en búsqueda de un método, y que valora mucho la eficiencia y la excelencia, factores que frecuentemente se pierden en el trabajo en grupo. No lo descarto y sé que deberá acomodarme a ello, con sus aspectos negativos y positivos ( establecimiento de vínculos sociales, desarrollo de la empatía,...).

Otro aspecto controvertido de la inteligencia, la denominada "inteligencia asociada al sexo". Generalmente se suelen asociar determinados rasgos a los hombres que periódicaente se intentan combatir. El debate está servido al respecto. No obstante, si que es cierto esto, ignoro los factores que intervienen en ello, que los varones tienen cierta predisposición hacia lo racional, lo espacial, lo numérico, mientras que en las mujeres los campos lingüístico y afectivo se hallan mucho más desarrollados, de ahí nuestra forma diferente y a veces chocante de distinguir la realidad. Otra diferencia está en la distribución de la inteligencia, mi teoría es que, en general la distribución de inteligencia en los extremos es mucho mayor en los hombres, me refiero a los hombres de cierta edad, no a los niños. En general a esto se puede atribuir al entorno sociocultural, no obstante es visible. Sin embargo, las chicas desarrollan más aspectos relacionados con lo estético, el esfuerzo,...Desde luego esto expuesto así es un simplismo y una generalización...

Desde luego, la inteligencia es un factor decisivo en la conducta humana y desde luego, la piedra angular sobre la que reposa mi ser, para bien y para mal. Pero no hay que olvidar que no deja de un medio valioso, un medio para alcanzar nuestras metas vitales.

Hidrofobia

De pequeña era una niña tímida y extremadamente miedica. Me asustaba casi todo: los perros, las palomas, los toboganes, los desconocidos, los extraterrestres, la montaña rusa, el fin del mundo,...Aún conservo algún que otro miedo, alguno de los cuales me temo que ya ha desencadenado un trauma en mi mente muy difícil de borrar. Me estoy refiriendo al agua.

Lo mío con el agua creo que viene desde mi etapa prenatal. Debí de tener alguna mala experiencia con el líquido amniótico, el caso es que cuando me introduzco en una piscina, no hago otra cosa que quebrantar el principio de Arquímedes. Mi cuerpo se resiste a experimentar ningún empuje. Me voy irremediablemente al fondo, con mi sistema respiratorio paralizado por el pánico. No hay razonamiento propio o extraño que me haga perder el miedo al agua. Ni un año de cursos de natación. Ni la insistencia de mis amigos. Ni los largos y calurosos días de Julio. Nada.

El caso es que se ejecutar los movimientos, lo que me falla es la flotabilidad. Literalmente me hundo. Y claro, eso genera un círculo vicioso del que me resulta imposible escapar. Aún así, no tengo perdida la esperanza de algún día poder nadar.

Ayer tuve idea bastante extrana ser capaz escribir

Ayer tuve una idea bastante extraña. Ser capaz de escribir narrativa es una de mis ambiciones, tengo una frustración personal respecto a ese tema. El caso es que de vez en cuando surca mi cabeza argumentos más o menos interesantes que por una razón u otra acabo desechando.

Esta vez la idea tiene bastante de historia-ficción...últimamente, he oído hablar de muchos libros que a partir de un personaje conocido: literato, científico, filósofo, político,... inventan una realidad paralela.

Pues bien....imaginemos los últimos años de vida de Federico García Lorca de no haber muerto en Agosto de 1936, sino ya entrado en la senectud. ¿Cómo hubieran sido esos últimos años?

Federico García Lorca

Exhalación de abismo



Exhalación de abismo

¡Me hallaba sobre una torre en medio de las estrellas!

De pronto, un golpe de vértigo. Un relámpago que, sin velos
yo sondeaba, tiritando por la turbación, el miedo,
¡El enigma del Cosmos en su absoluto asombro!
¿Todo está solo ¿Dónde estoy yo?
¿Adónde va este bloque que rueda y me transporta?

¡Puedo morir, morir, partir, sin saber nada!
¡Hablad! ¡Oh cólera, el tiempo se desliza sin retorno!
¡Deteneos! ¡Deteneos! ¿Y el gozar?
¡Todo lo ignoro! Mi hora se halla ahí, acaso:
¡No lo sé! Yo me hallaba en la noche, después he nacido.

¿Por qué? ¿De dónde el universo? ¿Adónde va?
Pues el sacerdote no es más que un hombre.
¡No se sabe nada! ¡Muéstrate, aparece, Dios, testigo eterno!
Habla, ¿por qué la vida? ¡Todo se calla!
¡Oh, el espacio no tiene corazón!

¡Un momento!
¡Astros! ¡Yo no quiero morir! ¡Yo tengo inteligencia!
¡Ah, de nuevo volver a ser nada irrevocablemente!

Jules Laforgue( trad. Álvarez Ortega)